Mediación Civil

Mediación vs. Juicio en Granada: ¿Cuánto tiempo y dinero puedes ahorrar realmente?

Publicado el 22 de enero de 2026

Cuando surge un conflicto civil, familiar o mercantil, la mayoría de las personas piensa automáticamente en acudir al juzgado. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que el procedimiento judicial puede alargarse durante años y suponer costes económicos y emocionales mucho más elevados de lo esperado. En Granada, como en el resto de España, la saturación del sistema judicial hace que optar por la vía del juicio sea una decisión que hay que sopesar con cuidado. La mediación ofrece una alternativa real, eficaz y mucho más rápida en una amplia variedad de casos. En este artículo vamos a comparar ambas opciones con datos reales, desglosando tiempos, costes y ventajas de cada una para que puedas tomar una decisión informada.

La saturación judicial en Granada: un problema real y cotidiano

Los Juzgados de Primera Instancia de Granada, al igual que los de toda Andalucía, arrastran desde hace años una sobrecarga estructural de trabajo. Según datos del Consejo General del Poder Judicial, la tasa de litigiosidad en Andalucía se encuentra entre las más altas de España, con más de 160.000 asuntos civiles ingresados anualmente en toda la comunidad autónoma. Granada, aunque es una ciudad de tamaño medio, concentra una parte significativa de este volumen de casos debido a su condición de capital de provincia y su área de influencia que incluye numerosos municipios de la comarca.

Esta saturación provoca que la mayoría de los procedimientos civiles experimenten demoras importantes desde el mismo momento de la presentación de la demanda. El problema no radica únicamente en la falta de jueces o personal auxiliar, sino en el diseño mismo del procedimiento judicial: cada fase requiere notificaciones, plazos de contestación, posibles recursos, práctica de pruebas y, finalmente, la redacción de una sentencia. Todo esto, aunque esté perfectamente regulado, consume tiempo. Mucho tiempo.

Para muchas personas, esta espera no es solo una molestia administrativa: es una fuente constante de ansiedad, incertidumbre y parálisis vital. Si estás inmerso en un conflicto de herencia, no puedes disponer de los bienes hasta que se resuelva. Si estás en un conflicto con tu expareja por la custodia o el régimen de visitas, cada mes que pasa es un mes en el que la situación está enquistada. Si tienes un problema con un socio en tu empresa, el negocio se resiente mientras el conflicto no se resuelve.

El tiempo: el gran cuello de botella del sistema judicial

Una de las preguntas que más nos hacen en AM Mediación es: "¿Cuánto tarda realmente un juicio?". La respuesta honesta es que depende de muchos factores: el tipo de procedimiento, la complejidad del caso, el juzgado concreto al que se asigne, la disponibilidad de las partes, la necesidad de practicar pruebas periciales... Pero podemos ofrecer estimaciones basadas en datos reales del sistema judicial granadino.

Procedimientos civiles ordinarios

Un juicio verbal (para reclamaciones de hasta 6.000 euros) puede tardar entre 8 y 14 meses desde la presentación de la demanda hasta la sentencia en primera instancia. Si se trata de un juicio ordinario (para reclamaciones superiores o asuntos más complejos), el plazo se extiende a entre 14 y 24 meses. Y esto es solo en primera instancia. Si alguna de las partes recurre en apelación, hay que añadir entre 12 y 18 meses más. En total, un procedimiento civil completo puede alargarse fácilmente entre 2 y 3 años.

Procedimientos de familia

Los procedimientos de divorcio contencioso, modificación de medidas o reclamaciones de pensiones alimenticias tienen tiempos similares. Un divorcio sin acuerdo puede tardar entre 10 y 18 meses en resolverse, incluyendo medidas provisionales, práctica de pruebas y sentencia. Si hay discusión sobre la custodia de los hijos o el uso de la vivienda familiar, los tiempos pueden alargarse aún más debido a la necesidad de informes psicosociales o periciales.

Procedimientos mercantiles

Los conflictos entre socios, reclamaciones de cantidad a empresas, impugnaciones de acuerdos sociales o competencia desleal suelen tramitarse por los juzgados de lo mercantil. En Granada, estos juzgados también están saturados. Un procedimiento mercantil puede tardar entre 12 y 20 meses en primera instancia, y si se recurre, puede alargarse hasta 3 años o más.

El coste del tiempo: más allá del calendario

Pero el tiempo no es solo una cuestión de paciencia. El tiempo tiene un coste real y tangible. Cada mes que pasa con un conflicto abierto es un mes en el que:

  • No puedes disponer de tu patrimonio o tomar decisiones vitales.
  • Sigues pagando honorarios de abogado y procurador por cada actuación procesal.
  • El conflicto sigue afectando a tu salud emocional, tu concentración y tu calidad de vida.
  • Las relaciones con la otra parte se deterioran más, haciendo más difícil cualquier acuerdo futuro.
  • Si eres empresario, tu negocio sigue paralizado o con problemas estructurales sin resolver.

El dinero: costes visibles e invisibles de un juicio

Muchas personas piensan que ir a juicio es caro, pero pocos comprenden realmente cuánto cuesta hasta que están inmersos en el proceso. Vamos a desglosar todos los costes económicos que implica un procedimiento judicial, tanto los evidentes como los ocultos.

Honorarios de abogado

El abogado es preceptivo en la mayoría de procedimientos civiles, familiares y mercantiles. Los honorarios varían mucho en función de la complejidad del caso y del prestigio del profesional, pero una estimación realista en Granada sería:

  • Juicio verbal sencillo: entre 1.500 y 3.000 euros.
  • Juicio ordinario: entre 3.000 y 6.000 euros.
  • Divorcio contencioso: entre 2.000 y 5.000 euros.
  • Procedimiento mercantil complejo: entre 5.000 y 15.000 euros o más.

Estos honorarios suelen incluir la preparación de la demanda o contestación, la asistencia a las vistas y la redacción de escritos. Sin embargo, si el procedimiento se complica (recursos, incidentes, pruebas periciales...), los honorarios se incrementan proporcionalmente.

Honorarios de procurador

El procurador es el profesional que representa formalmente a la parte ante el juzgado, presenta escritos, recibe notificaciones y gestiona todos los trámites procesales. Su intervención es obligatoria en procedimientos ordinarios, apelaciones y en algunos juzgados de familia. Los honorarios del procurador en Granada suelen oscilar entre:

  • Juicio verbal: entre 300 y 600 euros.
  • Juicio ordinario: entre 600 y 1.200 euros.
  • Apelación: entre 400 y 800 euros adicionales.

Tasas judiciales (en algunos casos)

Aunque las tasas judiciales fueron suprimidas en 2015 para personas físicas en la mayoría de procedimientos, las empresas y entidades jurídicas sí deben abonarlas en determinados casos. Estas tasas pueden suponer varios cientos de euros en función de la cuantía de la reclamación.

Costes de pruebas periciales

Si el caso requiere la aportación de informes técnicos (valoraciones inmobiliarias, informes médicos, periciales contables, informes de ingeniería...), el coste puede ser muy elevado. Un peritaje simple puede costar entre 800 y 2.000 euros, y uno complejo puede superar los 5.000 euros. En algunos casos, si el juez designa un perito judicial, las partes deben provisionar de forma anticipada sus honorarios.

Costas procesales

Si pierdes el juicio, es probable que te condenen al pago de las costas de la otra parte, lo que incluye sus honorarios de abogado y procurador. Esto puede duplicar el coste final del procedimiento.

Tiempo perdido: el coste invisible

Además de los costes económicos directos, hay que tener en cuenta el tiempo que tú mismo dedicas al procedimiento: reuniones con tu abogado, preparación de documentación, asistencia a vistas, desplazamientos al juzgado... Si eres autónomo o empresario, cada hora dedicada al juicio es una hora que no estás dedicando a tu negocio. Si trabajas por cuenta ajena, puede que tengas que pedir días libres o permisos.

El coste emocional: el más difícil de cuantificar

Quizá el coste más alto de un juicio sea el emocional. La incertidumbre de no saber cuándo se resolverá el conflicto, el estrés de las vistas, la sensación de pérdida de control sobre tu propia vida, el deterioro de las relaciones personales (especialmente grave en conflictos familiares o con vecinos), los problemas de sueño, la ansiedad constante... Todo esto tiene un impacto real en tu salud física y mental que no se puede medir en euros, pero que es muy real.

Algunos de nuestros clientes que habían iniciado procedimientos judiciales antes de acudir a mediación nos han confesado que el conflicto les estaba afectando en su trabajo, en sus relaciones familiares y hasta en su salud física. El coste emocional de un juicio es, para muchas personas, el más alto de todos.

¿Cuánto cuesta una mediación en Granada? Comparativa real

Frente a los costes y tiempos del juicio, la mediación ofrece una alternativa mucho más accesible y rápida. En AM Mediación, el coste de un proceso de mediación civil o familiar depende del número de sesiones necesarias, pero habitualmente se sitúa entre:

  • Mediación familiar (divorcio, herencia, régimen de visitas): entre 600 y 1.800 euros, en función de la complejidad del caso y el número de sesiones (normalmente entre 3 y 6 sesiones).
  • Mediación civil (conflictos vecinales, reclamaciones entre particulares): entre 400 y 1.200 euros.
  • Mediación mercantil (conflictos entre socios, empresas): entre 1.000 y 3.000 euros, dependiendo de la complejidad.

Estos costes suelen dividirse al 50% entre las partes, salvo que acuerden otro reparto. Además, la mediación no requiere procurador, y aunque es recomendable contar con asesoramiento legal, los honorarios de abogado son mucho menores que en un juicio, ya que su intervención se limita a revisar el acuerdo final y asesorar durante el proceso, no a redactar demandas, contestaciones, recursos ni asistir a vistas.

Ahorro real: un ejemplo práctico

Imaginemos un divorcio contencioso con hijos y discusión sobre el uso de la vivienda:

  • Vía judicial: Abogado (3.500 €), procurador (800 €), tiempo estimado (12-18 meses), coste emocional elevado, riesgo de costas si se pierde. Coste total aproximado: 4.300 - 6.000 €.
  • Vía mediación: Mediación (1.200 €), asesoramiento legal puntual (400 €), tiempo estimado (2-3 meses), coste emocional menor, control sobre el resultado. Coste total aproximado: 1.600 €.

El ahorro real está entre 2.700 y 4.400 euros, además de reducir el tiempo en un 75-80% y minimizar el impacto emocional.

Qué aporta la mediación en Granada: ventajas específicas

Granada es una ciudad pequeña en comparación con otras capitales de provincia. Esto tiene una consecuencia directa: las redes sociales, profesionales y familiares son cercanas. Es muy probable que si tienes un conflicto con un vecino, un socio o un familiar, tengas amigos comunes, frecuentes el mismo entorno o pertenezcas a círculos profesionales compartidos. En este contexto, llegar a un acuerdo mediante mediación no solo resuelve el problema: también preserva tu reputación, tus relaciones y tu tranquilidad.

Rapidez: de meses a semanas

Un proceso de mediación bien planificado puede resolverse en 4-8 semanas. Esto permite cerrar el conflicto y retomar tu vida normal en un tiempo razonable, sin la incertidumbre de un procedimiento judicial que puede alargarse años.

Confidencialidad: lo que se habla en mediación, queda en mediación

A diferencia del juicio, que es público, la mediación es completamente confidencial. Nada de lo que se diga en las sesiones puede ser utilizado posteriormente en un procedimiento judicial si la mediación no prospera. Esto permite a las partes hablar con libertad, reconocer errores, explorar opciones creativas y llegar a acuerdos sin miedo a que sus palabras sean usadas en su contra.

Control sobre el resultado: tú decides, no un juez

En un juicio, el resultado lo decide un juez que no conoce tu vida, tus circunstancias ni tus necesidades reales. Aplica la ley, pero no puede tener en cuenta todos los matices de tu situación. En mediación, eres tú quien diseña la solución. Esto hace que los acuerdos sean mucho más realistas, adaptados a tus necesidades y fáciles de cumplir.

Preservación de las relaciones

Si el conflicto es con tu expareja y tenéis hijos, con un vecino, con un socio o con un familiar, el juicio suele deteriorar definitivamente la relación. La mediación, en cambio, busca que las partes puedan seguir conviviendo o colaborando de forma civilizada. Esto es especialmente importante cuando las relaciones deben mantenerse en el futuro (custodia compartida, comunidades de vecinos, sociedades mercantiles, herencias familiares).

¿Cuándo merece la pena intentar la mediación?

La mediación no es adecuada para todos los casos, pero sí para la inmensa mayoría. A continuación, te ayudamos a identificar cuándo merece la pena intentarlo y cuándo es preferible acudir directamente al juzgado.

Casos en los que la mediación es especialmente recomendable

  • Divorcios con hijos: Cuando hay menores implicados, preservar la capacidad de comunicación entre los padres es esencial para su bienestar. La mediación facilita acuerdos sobre custodia, régimen de visitas, pensiones y uso de la vivienda, poniendo el foco en el interés de los niños.
  • Conflictos vecinales: Si el problema es con un vecino, vas a seguir viéndole en el portal, en el ascensor y en las juntas de propietarios. La mediación ayuda a recuperar la convivencia sin el desgaste de un juicio.
  • Herencias familiares: Los conflictos hereditarios suelen tener un componente emocional muy fuerte. La mediación permite que los hermanos o familiares puedan expresar sus necesidades y llegar a un reparto justo sin romper definitivamente los lazos familiares.
  • Conflictos entre socios: Si dos socios de una empresa tienen diferencias sobre la gestión, el reparto de beneficios o la continuidad del negocio, la mediación puede salvar la empresa o facilitar una salida ordenada de uno de ellos sin destruir el valor del negocio.
  • Reclamaciones de cantidad entre particulares o empresas pequeñas: Si el conflicto es por una factura impagada, un trabajo mal hecho o un incumplimiento contractual, la mediación puede resolver el problema en semanas, mientras que un juicio puede tardar años.

Casos en los que la mediación puede no ser adecuada

  • Violencia de género o maltrato: En estos casos, la seguridad de la víctima es prioritaria y la mediación está expresamente prohibida por ley.
  • Desequilibrio de poder extremo: Si una de las partes tiene un poder económico, social o psicológico muy superior a la otra, puede ser difícil garantizar que el acuerdo sea realmente libre y equilibrado.
  • Falta de voluntad de una de las partes: La mediación es voluntaria. Si una de las partes se niega rotundamente a participar, no tiene sentido forzarla.
  • Necesidad de crear jurisprudencia o establecer un precedente: Si el caso tiene un interés legal o social que va más allá de las partes concretas, puede ser preferible acudir al juzgado.

El papel complementario de abogados y mediadores

Es importante aclarar que mediación y asesoramiento legal no son excluyentes: son complementarios. El mediador no sustituye al abogado. El mediador facilita el diálogo, ordena la comunicación y ayuda a las partes a encontrar soluciones. El abogado asesora sobre las implicaciones legales de cada opción, protege tus derechos y revisa que el acuerdo final sea jurídicamente sólido.

En AM Mediación siempre recomendamos a las partes que cuenten con asesoramiento legal durante el proceso, especialmente en casos complejos. De hecho, es habitual que los acuerdos alcanzados en mediación sean revisados y validados por los abogados de cada parte antes de su firma definitiva. Esto garantiza que el acuerdo es justo, equilibrado y legalmente válido.

Cómo empezar un proceso de mediación en Granada

Iniciar un proceso de mediación es sencillo y no requiere trámites complejos. En AM Mediación trabajamos con un procedimiento claro y ordenado:

  1. Contacto inicial: Puedes contactarnos por teléfono, correo electrónico o a través del formulario de la web. En esta primera conversación nos cuentas brevemente cuál es el conflicto y valoramos si la mediación es adecuada para tu caso.
  2. Sesión informativa individual: Antes de empezar la mediación conjunta, mantenemos una sesión individual con cada parte (presencial u online) para explicar cómo funciona el proceso, resolver dudas y recoger información sobre el conflicto.
  3. Sesiones de mediación: Organizamos sesiones conjuntas (habitualmente entre 3 y 6, dependiendo de la complejidad) donde trabajamos en la identificación de necesidades, la generación de opciones y la construcción del acuerdo.
  4. Redacción del acuerdo: Una vez alcanzado el consenso, redactamos un documento claro que recoge los compromisos de cada parte. Este acuerdo puede elevarse a escritura pública ante notario o presentarse ante el juzgado para su homologación judicial si es necesario (por ejemplo, en divorcios).
  5. Seguimiento: En algunos casos, realizamos un seguimiento pasado un tiempo para comprobar que el acuerdo se está cumpliendo y resolver cualquier duda o ajuste menor.

Conclusión: la decisión es tuya, pero debe ser informada

Optar por la mediación o por el juicio es una decisión que solo tú puedes tomar, pero debe ser una decisión informada. Como hemos visto, la vía judicial implica tiempos largos (entre 1 y 3 años en muchos casos), costes elevados (entre 3.000 y 10.000 euros o más) y un desgaste emocional considerable. La mediación, por su parte, ofrece una solución mucho más rápida (entre 1 y 3 meses), económica (entre 600 y 3.000 euros) y respetuosa con las relaciones personales.

En Granada, donde las redes sociales y profesionales son cercanas, preservar la convivencia y la reputación es especialmente importante. La mediación no solo resuelve el conflicto: también te devuelve el control sobre tu vida, reduce la incertidumbre y te permite cerrar el capítulo sin destruir relaciones que pueden ser importantes para tu futuro.

Si estás en medio de un conflicto, antes de tomar la decisión de acudir al juzgado, pregúntate: ¿merece la pena intentar resolverlo mediante el diálogo y la negociación facilitada? En la mayoría de los casos, la respuesta es sí.

¿Tienes un conflicto por resolver?

Antes de acudir al juzgado, explora si la mediación puede ahorrarte tiempo, dinero y desgaste emocional. Te escuchamos sin compromiso.

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